GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO

Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA



SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger

Las principales causas de humedad

Humedad

Toda mancha de humedad tiene su causa; algunas de las posibles son las siguientes:

  • Humedad general de obra (en obras nuevas).
  • Pérdidas de tuberías de agua.
  • Humedad en la mampostería, procedente del exterior.
  • Agua de condensación.

La tarea más importante y también la más difícil cuando hay humedad en un edificio consiste en determinar las causas. Por lo general será necesario un período prolongado de observación, pues el hecho de que la humedad sea permanente, o aparezca después de fuertes lluvias, o sólo se observe durante la estación fría, permite extraer conclusiones en cuanto a su origen. Y sólo si estamos seguros con respecto a la causa, las medidas de corrección tendrán éxito.

Humedad general de obra

El secado de las obras nuevas tarda a menudo más de lo que generalmente se supone. De gran influencia, en este sentido, son la estación del año y el estado del tiempo durante la construcción, el espesor de la mampostería y el tipo de edificio. Hasta que la obra esté completamente seca pueden transcurrir quizá dos años.

Cuando hay humedad de obra no hay manchas aisladas, sino una inusitada humedad general: papeles pintados desprendidos; moho negruzco cerca de las paredes exteriores y de los pisos; maderas hinchadas en las ventanas, puertas y muebles; enchapados alabeados, etc.

En este caso se tratará de acelerar el secado de la construcción mediante una calefacción exagerada, apartando además los muebles de las paredes unos 20 o 30 centímetros, para facilitar la circulación del aire caliente por las habitaciones. Esto no significa, sin embargo, que deba exagerarse la ventilación de los ambientes durante el tiempo seco.

El moho y las eflorescencias en el revoque se eliminan cepillándolos reiteradamente en seco, y los papeles desprendidos se reponen después que todo se haya secado.

Pérdidas de tuberías de agua

Las roturas de las tuberías pueden ser producidas por la corrosión o el deterioro del material. Cuando ocurren con cierta frecuencia el único remedio radical es su renovación, utilizando materiales incorruptibles como el cobre y el plástico. En los países o regiones de invierno riguroso las roturas de las cañerías se producen frecuentemente como consecuencia del congelamiento del agua depositada en el interior de las mismas. Son afectadas en especial las cañerías empotradas en las paredes exteriores o colocadas en sótanos muy fríos, y las válvulas y otras instalaciones ubicadas fuera de la casa.

Las roturas pueden producirse en cualquier momento del período frío, cuando la presión ejercida por el aumento de volumen del agua helada es mayor que la resistencia del metal del tubo. Pero muchas veces la rotura se nota recién hacia el final del invierno, porque hasta entonces el hielo la mantiene cerrada.

Si sólo están amenazados por la congelación algunos tramos de la cañería, éstos pueden vaciarse y cerrarse. Si ello no fuera posible, se abre un poco la válvula de salida para que el agua siga en movimiento y le sea así más difícil congelarse.

Las cajas de conexión o que contienen válvulas, expuestas a la intemperie, se llenarán con un material aislante, como turba o aserrín, y las cañerías en los sótanos se proveerán de un aislamiento térmico especial o, por lo menos, se envolverán provisionalmente con paja, frazadas o bolsas viejas. En el caso de los sótanos también debe cuidarse de cerrar bien las ventanas y obturar las rendijas.

Las cañerías congeladas deben deshelarse lentamente y con cuidado, abriendo la válvula de salida y calentándolas desde ese punto con paños embebidos en agua caliente que se renuevan continuamente, Si se utiliza un soplete, debemos dosificar cuidadosamente el calor, porque el caño puede romperse si es sometido a las tensiones creadas por las grandes diferencias de temperatura.

Humedad proveniente del exterior

Es éste el problema más amplio, porque el agua de lluvia que da directamente sobre las fachadas, o que se desliza por la superficie de la tierra, encuentra infinitos caminos para introducirse en el edificio. El agua que se introduce desde el exterior se delata por manchas que aparecen, sobre todo, durante las lluvias prolongadas o después de éstas, y siempre en el mismo lugar.

La humedad de afuera penetra en el interior del edificio por alguno de estos lugares:

  • Humedad general de obra (en obras nuevas).
  • Desagües defectuosos en techos, cornisas, balcones, etc.
  • Grietas en el revoque o en el interior de la mampostería.
  • Caños de bajada deteriorados.
  • Canaletas obstruidas o deformadas.
  • Permeabilidad de la cubierta del techo.

Frente a estas múltiples causas posibles no hay una receta de aplicación general, pues la medida de corrección depende de cada situación. Sin embargo, una vez que se sabe por dónde entra el agua, el resto es sencillo.

Guiados por la humedad observada en el interior, examinaremos los paramentos exteriores buscando en el lugar correspondiente defectos en el revoque, grietas y otras fallas por las cuales podría penetrar el agua. La figura 15 muestra una grieta característica producida porque la viga de hormigón no fue correctamente aislada contra el calor solar, y entonces las dilataciones y contracciones sucesivas la separaron de la parte de mampostería. Se trata de una falta bastante grave.

Aun antes de que efectúe los debidos reclamos a su constructor, debe rellenar la grieta para que el agua no siga entrando y se empeore la situación. Como los movimientos de dilatación y contracción se, repetirán, la argamasa no sirve como material obturante, de modo que luego de picar la grieta en profundidad y de desempolvar el espacio se la llena hasta el fondo con una masilla elástica. Esta no tendrá un buen acabado, pero nos ayudará mucho.

El remiendo debe controlarse con regularidad y retocarse si fuera necesario.

El mortero para cubrir las juntas se compone de una parte de cemento, dos de arena fina y dos de cal. Existen también mezclas preparadas que se venden en bolsas y cuestan un poco más caras que si uno mismo preparase el material. La argamasa, preparada con poca agua, se mete en las juntas ejerciendo presión para llenar bien todos los huecos. La superficie se alisa con un fratás.

En algunos casos resultará difícil al aficionado encontrar los daños que determinan la presencia de humedad en el interior del edificio, tal como, por ejemplo, cuando las fachadas están cubiertas por algún tipo de placas (mosaicos, azulejos, mármol, etc.). Ya en el momento de la construcción puede haberse dado pie para el desarrollo de daños posteriores; así, si en el mortero que sostiene las placas se dejaron huecos en donde puede acumularse el agua que penetra por las juntas la mampostería absorbente la difundirá hacia el interior de la casa.

Agua de condensación

A veces, empero, buscaremos en vano alguna falla exterior, porque ésta no existe. En muchos casos sucede que los elementos de construcción, como el hormigón, por ejemplo, que son buenos conductores del calor, se enfrían tanto a causa de las bajas temperaturas exteriores que la humedad atmosférica producida en el interior de la casa por el solo hecho de hallarse ésta habitada se condensa en forma de gotitas en las superficies de paredes y cielos rasos. Es lo mismo que sucede, con mayor evidencia, en los cristales de las ventanas.

Con seguridad es ésta la causa de la humedad si las manchas aparecen durante el período en el cual se utiliza calefacción, y en los cielos rasos, vigas, dinteles de hormigón, bordes junto a los marcos de las ventanas, y otros lugares cercanos a los paramentos exteriores.

Los papeles pintados ennegrecidos alrededor de la ventana indican que hay humedad condensada porque el frío proveniente del exterior tiene allí, a través del marco de la ventana, un camino corto hasta la cara interna de la pared. Para solucionar esto, en la próxima renovación del empapelado pegaremos, debajo de éste, en el lugar afectado, una placa aislante de poliestireno expandido.

A veces este lugar tan crítico está cubierto por un ancho listón tapajuntas, pero debajo de éste la humedad se condensa tanto como en el papel.

El agua condensada en el interior del edificio puede también acarrear dificultades en el exterior del mismo. A veces, por ejemplo, la pintura de la fachada -cuya función principal es impedir el paso de la humedad hacia adentro- presenta ampollas y exfoliaciones porque al ser demasiado gruesa e impermeable evita también el paso de la humedad de adentro, depositada en los capilares de la mampostería, hacia el exterior. La pintura obra entonces como una pantalla, debajo de la cual se condensa la humedad interna que la levanta y destruye.

Para remediar esta situación debemos eliminar la pintura existente y sustituirla por otra a la cal o similar, también hidrófuga, pero que no cubre herméticamente la superficie de la pared.

Igualmente puede producir humedad la falta de una buena capa aislante de la temperatura, confiando excesivamente en la capacidad que en ese sentido tienen los ladrillos huecos, Pero el mortero de las juntas se constituye en un puente para el frío y aparecen marcas de agua en el revoque de ambas caras de la pared.

En estos casos, lo que falta es un buen aislamiento térmico
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
TRANSLATE


EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified