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¿Mi casa es realmente un hogar?

Esta sección decidí llamarla "Hogar y jardín" y no "Casa y jardín" porque creo que hay una gran diferencia entre hogar y casa.

Una casa es el lugar en donde vivimos, ya sea una familia o una persona soltera, un grupo, etc.
Un hogar es en donde se reune una familia para convivir.

La palabra hogar procede de hoguera. En tiempos prehistóricos se dormía en cuevas que eran el equivalente a las "casas" actuales, con una hoguera encendida que servia para ahuyentar a las fieras, para cocinar los alimentos, para calentar el lugar, etc. Alrededor de ésa hoguera se reunían los seres humanos, generalmente por familias; es decir, cada familia formaba su propia hoguera y su propio lugar de reunión.

Ese es nuestro hogar, el lugar en donde nos reunimos, dormimos, comemos, convivimos como familia. Por ello considero que nuestro hogar debe ser un lugar agradable, en donde nos sintamos cómodos. Los hombres prehistóricos la adornaban con pinturas rupestres, nosotros en la actualidad lo hacemos pintando sus paredes, poniendo flores, cuadros, etc.

He observado en los distintos lugares en donde he tenido la oportunidad de vivir: 20 casas distintas através de mis 49 años, muchas cosas que tal vez te puedan ser útiles a tí que empiezas tu familia.
He vivido tanto en casas rentadas, como casas propias, como en terrenos, como en casas finaciadas a crédito y he notado la importancia que tiene el acomodo que hagamos de nuestras habitaciones.

Es tan importante el saber acomodar nuestras habitaciones de tal manera que cubran nuestras necesidades (las de todos los miembros de la familia) que he visto como han ocurrido divorcios, separaciones, pleitos familiares por no saber hacerlo.

He sido testigo de matrimonios formados por personas hechas la una para el otro y que han terminado por separarse, teniéndolo todo... excepto la sensibilidad suficiente para acomodar su hogar adecuadamente.

Tal vez te venga a la mente el feng-shui. No... no me refiero al manejo de energía en la casa como se menciona en ésa teoría; me refiero a cosas tan prácticas como el tener cerca siempre el comedor de la cocina, el tener un área de convivencia (sala) cercana al área donde comemos, el tener las recámaras necesarias para todos los miembros de la familia; sin decir con ello que se necesite una para cada uno. Por ejemplo: tener una recámara para los padres, una recámara para los hijos varones, una recámara para las hijas mujeres.

¿Porqué necesitamos que la cocina está cerca del comedor?
Porque la hora de la comida es normalmente cuando nos reunimos todos los miembros de la familia o por lo menos, la madre y los hijos, si papá no puede asistir diario a comer en casa.
La madre necesita también convivir con su familia a la hora de comer, ya que generalmente es la madre de familia quien cocina y sirve los alimentos y para su comodidad, necesita cerca la cocina del comedor. Además, si tiene hijos pequeños necesita estar al pendiente de ellos y CONVIVIR con ellos, hacer agradable ése momento.

¿Porqué la sala cerca al comedor? Porque se necesita reposo después de tomar los alimentos para ayudar a que la digestión se efectue y qué mejor que aprovechar ésos momentos para compartir en familia, ya sea un momento de televisión o un juego de mesa o un momento de conversación.



¿Porqué es importante el tener mínimo dos recámaras en casa? Porque todos los seres humanos tenemos el instinto de propiedad. Necesitamos nuestra propia área en donde nosotros tengamos el control de nuestras cosas.

Una recámara para los padres es indispensable, puesto que como matrimonio y por lo tanto como pareja, necesitan un espacio en donde convivir como tales; en donde platicar la forma de administrar o distribuir los bienes; en donde comentar sobre las cuestiones familiares, las cuestiones de la educación de los hijos. Necesitan intimidad para jugar como pareja, para vivir su sexualidad, etc.
Los padres son la cabeza de la familia; ellos toman las decisiones que afectan a la familia, pueden tomar opiniones de los hijos o de otros, pero son ellos finalmente los que toman las decisiones. El tener su propia recámara ayuda a fomentar ésa unión tan necesaria para el bienestar, unión y disciplina familiar.

Si se tienen hijos varones, considero que el hecho de que convivan todos en una misma recámara ayuda en muchos aspectos: aprenden a compartir, aprenden a tomar decisiones tomando en consideración sus intereses y los intereses de los otros y al mismo tiempo se enriquecen unos a otros, ya que normalmente cada uno tiene algún interés en particular que bien manejado puede ser beneficiosos para todos.
Por ejemplo, en mi casa tenemos dos hijos varones que comparten una misma recámara desde pequeños. Cada uno tiene su propio espacio para sus libros, juguetes. Cada uno tiene su propia cama, su propia pared en donde pegar sus posters, fotos o adornos. Pero comparten el mismo espacio para colgar y acomodar su ropa y zapatos. Asi como comparten el mismo escritorio, la misma computadora.
Esto ha hecho que se tengan que poner de acuerdo en horarios de uso de la compu, en ceder uno en algo y el otro en algo más para poder convivir. No faltan es cierto momentos de discusión, pero finalmente ésto los ha unido como hermanos.

Si se tienen hijas, es conveniente también que compartan la misma recámara por las mismas razones.

Las familias en la actualidad son más pequeñas. En muchos casos se tienen dos o tres hijos. Si todos son varones o mujeres una recámara basta. Pero si tenemos varones y mujeres, una recámara para cada sexo es recomendable.
Esto evita también ésa tendencia que se tiene a la unisexualidad. Se hace una diferenciación entre hombres y mujeres, no porque se quiera hacer, sino porque se debe hacer, dado que nuestra propia naturaleza es así: las mujeres no somos iguales a los hombres, tenemos necesidades distintas a ellos.

Las mujeres que comparten con otras la misma recámara, son mucho más femeninas, mucho más compartidas, mucho más interesadas en las necesidades de los otros, mucho más autosuficientes y seguras de sí mismas. A diferencia de aquellas que comparten el mismo espacio con sus hermanos varones que suelen ser mucho más agresivas o por el contrario, introvertidas, puesto que viven muchas veces su desarrollo en la pubertad con verguenza o tratando de ocultarlo.

Igualmente en los hombres el compartir su espacio privado con otros varones, los hace mucho más seguros de ellos mismos, independientes, menos encajosos con el otro sexo, mucho más respetuosos con las mujeres que aquellos que comparten ése espacio con sus hermanas.

También es común en muchas casas que la hija o el hijo menor, duerma en la recámara de los padres, cosa que crea conflictos entre los mismos padres y entre los hijos, ya que rompe la intimidad de los padres y suscita resentimientos entre los hijos.

En la mayoría de nuestras casas se carece de intimidad. Se cuenta con una sóla recámara en donde toda la familia duerme. En otros, se cuenta con dos recámaras: una para los padres, otra para los hijos tanto varones como mujeres, cosa que no es recomendable.
Esto es causa de muchos problemas tanto familiares como sociales.

En otros, al contrario. Como se tienen posibilidades económicas, cada miembro de la familia cuenta con su propia recámara, lo que impide la convivencia familiar y se refleja finalmente en la forma de convivir en sociedad.

Nuestros hogares deben ser un equilibrio entre convivencia e intimidad. Eso se da por supuesto con amor entre los miembros de la familia, pero el amor no surge espontáneamente, aunque está dentro de nosotros. Debemos crear las condiciones para que floresca y se expanda. El respeto a la intimidad de cada uno es indispensable para ello.

Sé que implica un esfuerzo el hacer de nuestra casa un hogar, pero es un esfuerzo que vale la pena.
No necesitamos espacios demasiado grandes, si no los poseemos y si aplicamos el refrán mexicano que dice: "Todo cabe en un jarrito, sabiéndolo acomodar", podemos hacerlo.

Para terminar, te voy a comentar el caso de una amiga que puso una barra en su cocina, cosa muy común y que puede ser una buena idea. Sin embargo, empezó a batallar para que sus hijos comieran. Sucede que la famosa barra estaba pegada a la pared, era demasiado estrecha y por lo tanto, a los niños no les agradaba. Se levantaban, corrían por media casa y no comían. Mi amiga se enojaba, empezaba a gritar. Si el padre estaba presente se enojaba también, regañaba a los niños, la mamá se enojaba ante los modos de su esposo y ambos terminaban peleando.
Y todo porque la barra no era la adecuada.

Le sugerí hacer un arco entre la cocina y el área que usaba como sala. Asi como convertir ésa área en su comedor, recorriendo su sala hacia la puerta, ya que entre la sala y la puerta de entrada tenía un espacio vacio. Con ése simple cambio se podía evitar el que sus hijos no comieran, el que ésa hora de comida se convirtiera en un momento de convivencia y no en un verdadero supicio para todos.
Tenía en cambio, su comedor en un cuarto alejado de su cocina. Cuarto que en un principio estuvo pensado para ser la recámara de los padres.

En la parte superior, tenía dos recámaras: una grande y otra pequeña.
En la grande dormían sus dos hijos varones. Y ella, su esposo y su hija pequeña dormían en la recámara chica (otro motivo de separación con su esposo).
Le sugerí pasar su recámara al cuarto de abajo, dejar la pequeña para su hija y la grande para sus hijos varones. Asi como agregar un pequeño baño junto a la recámara de los padres en la parte de abajo. Baño que sirviera tanto para ellos como para los visitantes.

Por supuesto, no hizo caso de mis recomendaciones, terminando por cambiarse de lugar de residencia (se fué a vivir a otro estado), apesar de vivir en un área donde tenía a sus amistades, un área que le gustaba, donde sus hijos tenían amigos, donde su esposo tenía un trabajo que le gustaba y que les permitía vivir cómodamente, donde estaban lo suficientemente cerca de sus familiares y llevaban una vida social muy agradable.

Ahora vive en una casa en donde tuvo peores problemas, porque el clima no es bueno para ella, su vida social no es tan agradable como en donde antes vivía, el trabajo que su marido consiguió no es como el que tenía.
Y para solucionar los peores problemas, encontraron una peor solución: irse a otro lado (ésta vez a Estados Unidos) Ahora viven con un pie allá y otro acá, no disfrutan su casa, sus hijos se han regado: uno en Estados unidos, otro en otro estado y ellos siguen teniendo los mismos problemas como pareja, puesto que no pueden disfrutar de su casa, la que nunca ha sido un verdadero hogar, es decir, un lugar de reunión agradable para todos.

Es por ello, que como te digo al principio de éste post que el no acomodar nuestras habitaciones en casa puede ser causa de verdaderos conflictos familiares como en el caso de mi amiga.

Vale la pena pensarlo.
Vale la pena considerar aumentar ésa recámara que te falta.
Vale la pena hacer el peqeño cambio que tu cocina requiere para acercarla a tu comedor.
Vale la pena considerar un área para convivir, por muy pequeña que sea.

Y sobre todo, VALE LA PENA RECORDAR QUE NUESTRA CASA DEBE CONVERTIRSE EN UN HOGAR, que nuestra casa es para disfrutarla todos los miembros de nuestra familia.
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